Un blog como cualquier otro, así que pasen y no miren a la vía!!

viernes 26 de febrero de 2010

Lolita, la obsesión más tierna jamás contada

Hoy la entrada no va de cine (por fin), aunque en cierto modo tiene cierta relación, ya que es una novela llevada al cine en varias ocasiones.
Casi nunca hago entradas de los libros que he leído. La principal razón es que últimamente leo muy poco, el uso continuado de coche y las ganas de ver películas y series interesantes me deja poco tiempo.
Quizás el recurso sea leer en la cama, antes de acostarse, pero al final caigo redondo, sin importar si el texto es interesante o no.

Bueno, pues me acabo de leer "Lolita", de Vladimir Nabokov.
Es un clásico contemporáneo, que ha trascendido más allá de la literatura, y hay que decir que me ha encantado.
Para quien no lo sepa, la novela, muy polémica incluso 50 años después, trata de la relación entre un hombrer cuarentón y una niña de solo 12 años (una nínfula, como llama el protagonista a esas niñas que están a punto de entrar en la adolescencia).
El desarrollo de acontecimentos va lento, pero gracias a su estilo literario, muy fresco, lleno de ironía, sarcasmo y pensamientos íntimos que surgen con furia repentina, la verdad es que finalmente uno se se centra más en la mente del protagonista y su constante lucha con sus demonios internos (un barullo de amor nostálgico, lascivia, inseguridad, instintos violentos y tabúes culturales) .
Lo más curioso es cuando intenta explicar su amor por esa niña (se intuye que realmente está enamorado de un concepto que se le creó con una niña de esa edad cuando él tenía 12 años), a veces su lucidez y elocuencia casi convence al lector de que su obsesión es muy humana y plausible.

Puede ser una tontería, pero su estilo de escribir me ha recordado a cuando yo he querido escribir algo medianamente decente. Las ideas se me agolpan, hablo con (relativa) fluidez de varias cosas al mismo tiempo (separando alguna quizás en algún paréntesis oportuno) e intento demostrar sentimientos con grandes exclamaciones o frases lapidarias (sin olvidar ironía o sarcasmo, según mi estado de ánimo).
Simplemente Nabokov es el escritor que yo hubiera querido ser.

La novela es desde luego muy original tanto en su planteamiento (todo el libro es enmascarado como una confesión de una persona real escrita en la cárcel) como en la forma de escribir. Los sucesos van a veces pasando demasiado deprisa y a veces se vuelve demasiado tedioso (por ejemplo en la parte de los viajes por todo el país, supongo que el autor querría sumir al lector en la misma monotonía de ese vagabundeo), aunque en esos momentos de tedio introduce de forma sutil unas pistas que provocarán la vorágine final.

Indispensable para quien quiera leerse los mejores libros del siglo XX.