Un blog como cualquier otro, así que pasen y no miren a la vía!!

jueves 25 de febrero de 2010

The Hurt Locker, bombas en tierra hostil

Entrada tardía, pero entrada al fin y al cabo, ahí va.

El lunes fui al cine a ver "En tierra hostil" (The hurt locker), una película sobre las vicisitudes de una compañía de militares americanos especialistas en la desactivación de artefactos explosivos.
Fui a verla expectante, para ver qué se me ofrecía, ya que la descripción que dan de la película es escasa.
Y realmente se trata de eso. No es una película con una historia increíble, con su introducción, nudo y desenlace. Es simplemente un trozo de realidad, de la realidad más cruda que viven los desactivadores de bombas en el peor escenario posible: las calles de Bagdad, donde todos observan y todos pueden ser cómplices.
Es una película inusual, donde los momentos más tensos (que son verdaderamente muy tensos) dan paso casi inmediato a momentos de tranquilidad que extrañan a más de uno. Pero claro, yo nunca he estado con esa tensión de saber que puedes morir en los próximos segundos, por lo que prefiero no juzgar esto.
La directora Kathryn Bigelow have una película interesante, con planos y luces que hacen que a veces parezca un documental de cámara en mano, lo que hace que te metas más en la película.
No es una historia de personajes, ya que realmente el único interesante es el protagonista, un adicto al peligro que parece disfrutar con el peligro y la posibilidad de morir, pero que a veces muestra levemente ciertas debilidades o empatías.
El resto de personajes están correctos, pero son más planos (el sargento siempre cumplidor de las normas, el novato que tiene tanto miedo como sentimiento de culpabilidad), quizás para no desviar la atención del espectador y simplemente centrarse en el miedo y las ganas de sobrevivir.
Algunas escenas son simplemente sobrecogedoras, como la primera explosión, o la de la bomba solitaria que se convierte en muchas más, o la del buen hombre usado como bomba, o la del cadáver de un niño usado para fines destructivos.
Todo es sol, arena, suciedad, miradas furtivas, cables cortados y trampas en cualquier sitio.
Y algo también destacable en la película, es que no juzga políticamente sobre la invasión de Irak, ni a favor ni en contra.
Por su estructura narrativa, es difícil que gane a Avatar, pero desde luego le va a poner las cosas difíciles. Para empezar, ya ha ganado al gigante azul en los premios del cine británico, los BAFTA.
Veremos qué ocurre. Yo, realmente, no sabría por cuál decantarme.